polémica por el presunto sacrificio de 32 cachorros de la raza Beagle que está previsto en el marco de un estudio farmacológico de Barcelona

La Universidad de Barcelona (UB) ha tratado esta semana de distanciarse de la polémica por el presunto sacrificio de 32 cachorros de la raza Beagle que está previsto en el marco de un estudio farmacológico en el Parc Científic de Barcelona (PCB).

 Inicialmente trascendió que sería en los próximos días, pero el lunes la UB señaló en un comunicado que la fase de experimentación se desarrollará en marzo. Y este miércoles ha agregado a preguntas de este diario que “la experimentación con animales” no tendrá lugar en las instalaciones del PCB, sino en la sede de Vivotecnia, “la empresa subcontrata que ganó el concurso público a estos efectos”, ubicada en la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM). 

La UB asegura que todavía no ha comenzado la fase de experimentación que está prevista para mediados de marzo. Argumentan «que la práctica con animales es en estos momentos insustituible a efectos de garantizar el progreso científico, especialmente de la biomedicina, la cual permite hacer frente a las múltiples enfermedades que nos afectan» y además indica que «esta práctica se realiza solo cuando es estrictamente ineludible y siempre con la máxima exigencia ética, para minimizar al máximo el impacto en los animales que forman parte de los experimentos».

La consejera de Acción Climática de la Generalitat, Teresa Jordà, lo confirmó por la tarde en un hilo de Twitter en el que expuso que “en caso de que un proyecto se realice en Cataluña, debería de ser evaluado por la Comisión de Experimentación Animal” de la Generalitat.

Según ha defendido la Universidad de Barcelona, que no ha desmentido la posibilidad de que los cachorros sean sacrificados, el experimento “se iniciará una vez validado el Protocolo de Trabajo, que ahora está en fase de diseño”.

Esto, agregaron, “sin que a día de hoy se puede determinar, por la propia metodología y tempos de la investigación, qué consecuencias tendrá”. El ente se ha desentendido, por otro lado, de dicho protocolo, al mantener que “no ha participado” de su elaboración.

Por su parte, Jordà señaló en el mencionado tuit que el departamento que dirige no había recibido “ninguna comunicación ni solicitud” de autorización sobre este proyecto; y que fue a propósito de las denuncias difundidas en las redes sociales que el 12 de enero requirieron información al PCB.

Como resultado de estos requerimientos, agregó, la entidad universitaria les ha confirmado que el proyecto se realizará en la Comunidad Autónoma de Madrid, “que es quien lo debe autorizar”. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, había pedido el martes por carta a la consejera Jordà que evite el presunto sacrificio.

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