Un hombre lleva tres años sin poder cerrar los ojos por una cirugía plástica que salió mal

Su visión ahora es tan pobre que no puede conducir un coche o distinguir las expresiones faciales de las personas, y ha tenido que abandonar su pasatiempo de practicar tiro porque no puede ver el objetivo.

El problema de Pete comenzó en 1959, cuando se sometió a una cirugía dental que le provocó agrandamiento de las mejillas. Después de tres relaciones en las que aumentaron sus inseguridades sobre su apariencia, Pete decidió que quería someterse a una cirugía correctiva.

A raíz de dicho procedimiento y de varias cirugías correctiva, su ojo izquierdo sigue permanentemente abierto, lo que le está causando problemas constantes. Pete tiene que taparse los ojos cuando duerme y usar gotas ocho veces al día para evitar que se sequen.

El 24 de enero de 2019 se le realizó el procedimiento, que duró nueve horas, siendo dado de alta al día siguiente. Regresó al hospital dos semanas después de la cirugía para que le quitaran los puntos y les dijo a los médicos que sus ojos estaban muy irritados y llorosos. Pero Pete afirma que le dijeron que todo era normal y que estos efectos secundarios pasarían por sí solos.

Semanas después, en un examen rutinario, le detectaron un problema en los ojos y fue derivado a un especialista, donde le dijeron que sus ojos no se cerraban completamente cuando parpadeaba o dormía, lo que le causaba irritación, una complicación común de la cirugía de párpados llamada ectropión.

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