Periodista agredido cuando despachaba en vivo y disparos de la policía en violenta protesta

La policía antidisturbios de Melbourne utilizó este martes espray de pimienta, porras de espuma y granadas de goma para dispersar una violenta protesta contra la vacunación obligatoria contra el Covid-19 para los trabajadores de la construcción.

Más de 1.000 manifestantes con botas de trabajo y chaquetas fosforecentes recorrieron el centro de la segunda ciudad más grande de Australia, encendiendo bengalas, lanzando botellas, atacando coches de policía y coreando su oposición a las vacunas y a las restricciones de cierre.

En medio de las protestas un periodista australiano fue agredido por manifestantes mientras relataba lo que estaba ocurriendo en vivo y en directo en Melbourne.

Se trata de Paul Dowsley de Seven Network, quien fue golpeado en la cabeza por una lata de bebida energética que le arrojaron y eso le dejó una herida. reviamente, lo habian tomado y lo empujaron a un contenedor de metal junto a su camarografo.

Durante horas, los manifestantes que se oponían a las medidas se enfrentaron a la policía, ignorando los llamamientos por megáfonos para que se marcharan y la advertencia final de que «no se harían más advertencias».

Varios periodistas fueron agredidos, entre ellos un reportero de televisión que fue golpeado en la cabeza con una lata en directo, poco después de otro incidente en el que fue rociado con orina.

Los líderes sindicales denunciaron las protestas, diciendo que habían sido secuestradas por activistas antivacunas. En los foros de las redes sociales en los que habitualmente aparecen conspiraciones antivacunas, se instó a los seguidores a asistir, a «traer amigos» y a «llevar ropa de trabajo».

Esta es la segunda protesta de este tipo en otros tantos días.

El lunes, más de cien trabajadores de la construcción protagonizaron trifulcas y rompieron ventanas en las oficinas del sindicato en el centro de Melbourne para protestar por el requisito de vacunación.

El cierre de estas obras deja a decenas de miles de personas sin trabajo.

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